miércoles 13 de julio de 2011

El verano me da miedo, por cosas como esta.

No tengo tiempo de buscar fotografías o músicas para comunicar esta noticia.

Esta mañana me han llamado por teléfono al trabajo para darme la mala noticia: Agustín Jiménez ha fallecido en el Hospital Carlos de Haya.

Tami Conca me cuenta que estará allí hasta las 6 de la tarde, y que no está segura, pero que luego es posible que lo lleven a los Asperones.

Siento muchísimo la pérdida de Agustín-OTRO-Panderete, y no me hago a la idea de que no voy a volver a verlo, aunque sí que lo sentiré muy cerca cuando vuelva a Málaga para el concurso de Benagalbón.

Hoy es un día tristísimo para la Fiesta de Verdiales porque hemos perdido a su mayor y mejor valedor de los últimos tiempos. Quiero mandar mi mayor abrazo, con las condolencias, a su viuda María Ángeles, a quién deseo encuentre pronto alivio a su dolor y pena.

Durante mucho tiempo nos acordaremos de Agustín, y le vamos a dedicar todos los ratos de fiesta, a partir de ahora.

¡Agustín, sonríe como siempre y cuídanos desde el cielo!

2 comentarios:

Violín SantaCatalina dijo...

Día negro para la Fiesta de Verdiales.

Dios necesitaba de OTRO gran enamorado de la Fiesta, que organice la gran Panda Celestial que tiene. Ojalá, nuestro amigo Panderete, desde allí pueda seguir enviándonos sus crónicas celestiales. Lo que es seguro, es que seguirá cuidando y divulgando la Fiesta desde lo más alto.

Agustín, siempre te llevaremos en nuestro corazón.

Guitarra Santa Catalina dijo...

Totalmente de acuerdo con José María. Se nos ha ido lo que cuenta esta copla de verdiales:

Escucha y pon atención,
que un consejo te daré,
escucha y pon atención.
Para ser un buen Fiestero,
primero hay que tener,
el alma de un Caballero.

Porque eso es Agustín para todos: un buen amigo, gran Fiestero, con mayúsculas, y sobre todo, un Caballero ejemplar, un referente para todos los que cómo él, amamos la Fiesta de Verdiales.

Y ahora toda la Familia Fiestera hemos de estar más que nunca unidos en el dolor y en el consuelo a Mari Angeles, esa gran Señora de la Fiesta.

Como bien dice Porverita, Agustín, cuídanos a todos desde el Cielo y descansa en paz.